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Especiales - 67 Festival de Cine de San Sebastián

 

PALMARÉS

Premios oficiales

CONCHA DE ORO A LA MEJOR PELÍCULA
- 'Pacífico (Pacified)', de Paxton Winters

PREMIO ESPECIAL DEL JURADO
-'Próxima' de Alicia Winocour

CONCHA DE PLATA A LA MEJOR DIRECCIÓN
- Aitor Arregi, Jon Garaño y José Marí Goenaga por 'La trinchera infinita'

CONCHA DE PLATA A LA MEJOR ACTRIZ
- Ex aequo para Nina Hoss por 'The Audition' y a Greta Fernández por 'La hija de un ladrón'

CONCHA DE PLATA AL MEJOR ACTOR
- Bukassa Kabengele por 'Pacífico (Pacified)'

PREMIO DEL JURADO AL MEJOR GUIÓN
- Luis Bermejo y José Mari Goenaga por 'La trinchera infinita'

PREMIO DEL JURADO A LA MEJOR FOTOGRAFíA
- Laura Merians por 'Pacífico (Pacified)'

Otros premios
PREMIO FEROZ A LA MEJOR PELÍCULA
- 'La trinchera infinita', de Aitor Arregi, Jon Garaño y José Marí Goenaga

PREMIO KUTXABANK-NUEV@S DIRECTOR@S
-'Algunas bestias', de Jorge Riquelme

MENCIÓN ESPECIAL de la Sección NUEV@S DIRECTOR@S
- 'Sister' de Svetla Tsotsorkova

PREMIO HORIZONTES LATINOS
- 'De nuevo otra vez', de Romina Paula

MENCIÓN ESPECIAL de la Sección HORIZONTES LATINOS
- 'La bronca', de Daniel Vega y Diego Vega

PREMIO ZABALTEGI TABAKALERA
-'Ich War Zu Hause, Aber', de Angela Schnelec

PREMIO TCM DE LA JUVENTUD
- 'Las buenas intenciones’, de Ana García Blaya

MENCIÓN ESPECIAL de la Sección ZABALTEGI TABAKALERA
- 'Les Enfants d'Isidora', de Damien Manivel

PREMIO DEL PÚBLICO CIUDAD DE DONOSTIA / SAN SEBASTIÁN
- 'Especiales', de Olivier Nakache y Éric Toledano

PREMIO DEL PÚBLICO CIUDAD DE DONOSTIA / SAN SEBASTIÁN A LA MEJOR PELÍCULA EUROPEA
-'Sorry We Miss You', de Ken Loach

PREMIO IRIZAR AL CINE VASCO
- 'La trinchera infinita', de Aitor Arregi, Jon Garaño y José Marí Goenaga / Mención especial: ‘Glittering Misfits’ de Iban del Campo

PREMIO TVE OTRA MIRADA
- 'La ola verde', de Juan Solanas

PREMIO DE LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA
- 'Nuestras madres', de César Díaz

PREMIO DE LA INDUSTRIA GLOCAL IN PROGRESS
- 'Andromeda Galaxy', de More Raça

PREMIO DE LA INDUSTRIA CINE EN CONSTRUCCIÓN
- 'Sin señas particulares', de Fernanda Valadez

 

CRÍTICAS

SECCiÓN OFICIAL

De la Sección Oficial pudimos ver 16 películas, entre las que destacaríamos la francesa Proxima de Alice Winocour, la española La Trinchera Infinita de Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, la alemana The Audition de Ina Weisse, la española Diecisiete de Daniel Sánchez Arévalo y el locurón de Zeroville de James Franco. Hubo otras películas interesantes que nos dejaron un poco fríos como A Dark-Dark Man de Adiilkhan Yerzhanov, La hija de un ladrón de Belén Funes, Mientras dure la guerra de Alejandro Amenábar, Pacificado de Paxton Winters (que se llevó la Concha de Oro contra todo pronóstico) o La odisea de los giles de Sebastián Borensztein. Los chascos de este año nos los llevamos con The Other Lamb de Malgorzata Szumowska, un film de género estéticamente magnífico, pero vacío de contenido, con Patrick de Gonçalo Waddington, film portugués que me sacó de quicio, casi tanto como Vendrá la muerte y tendrá tus ojos de José Luis Torres Leiva, un drama a base de primeros planos con el que no conecté en ningún momento.

 

'LA HIJA DE UN LADRÓN' de Belén Funes (España) -102 min.-

Intérpretes: Greta Fernández, Eduard Fernández, Àlex Monner, Tomás Martín.
(Sección Oficial)

Sinopsis: Sara ha estado sola toda su vida. Tiene 22 años y un bebé y su deseo es formar una familia normal junto a su hermano pequeño y el padre de su hijo. Su padre, Manuel, tras años de ausencia y al salir de la cárcel, decide reaparecer en sus vidas. Sara sabe que él es el principal obstáculo en sus planes y toma una decisión difícil: alejarlo de ella y de su hermano.
La Hija de un Ladrón es la ópera prima de la cineasta barcelonesa Belén Funes, la cual no se cansa de cosechar premios y alabanzas para su película, entre los que destacan sus nominaciones para los Goya, los Premios Gaudí, los Forqué y, especialmente, la Concha de Plata a la Mejor Actriz para Greta Fernández. Junto a ella, completan el reparto Eduard Fernández y Àlex Monner.

La directora Belén Funes fue escogida por Variety en 2016 cómo uno de los 10 talentos españoles a seguir. Y es que antes de La Hija de un Ladrón, ya había llamado la atención de la industria con sus dos cortometrajes Sara a la fuga (2015) y La Inútil (2017), ambos con una exitosa carrera festivalera y que, sin duda, sirvieron como borradores para esta ópera prima, con sendos retratos femeninos con muchos puntos en común con la Sara de La Hija de un Ladrón y su desarraigo emocional. Funes tiene un estilo de filmar deudor del cine social europeo, especialmente conecta con el universo de los Hermanos Dardenne y en su estilo narrativo con ese tratamiento de la cámara en mano para seguir a sus personajes (con abuso del "plano cogote" que diría mi amigo Ramón). La inmediatez de sus imágenes puede retrotraernos al cine indie americano o al de Cassavetes, pero yo le veo mucho más cercana al estilo de la nueva hornada de cineastas catalanas que han eclosionado recientemente como Mar Coll (de la que fue ayudante de dirección), Mertixell Colell o Carla Simón.

La Hija de un Ladrón refleja la precariedad laboral y las dificultades de los jóvenes para sacar una familia adelante, en un contexto social golpeado por la crisis económica. Un entorno fácilmente reconocible y cercano, en el que el espectador puede sentirse reflejado, una veracidad que Funes sabe plasmar con su cámara, probablemente esa sea su mayor virtud como cineasta. Sin embargo, no comparto el desatado entusiasmo que he visto por parte de la crítica desde su pase en el Festival de San Sebastián y ya desde entonces le encuentro bastantes puntos débiles al guion en el perfilado de los personajes secundarios y en la ausencia de una trama que logre impulsar la historia e interesarme más allá del contexto social referido. La Hija de un Ladrón es el personaje de Sara y la interpretación de Greta Fernández. Es cierto que la joven actriz está estupenda y que asume con valentía la responsabilidad de soportar sobre sus hombros todo el peso de la película, porque todo el esfuerzo de Funes se centra en ella y me resulta incompleta su relación con el resto de personajes. El novio inmaduro interpretado por Àlex Monner y el padre ausente interpretado por Eduard Fernández, son personajes que se abarcan demasiado superficialmente y que están al servicio de la protagonista.

La Hija de un Ladrón es cine social puro y duro, con todo lo bueno y malo que eso conlleva. Me refiero, por un lado, a que es un cine naturalista y neorrealista que te obliga a enfrentarte con la realidad de la vida, con sus penurias y amarguras; pero por otro lado, es un cine que prolifera en demasía en los festivales de cine y que para los que somos asiduos a ellos nos puede dejar una sensación de déjà vu, al venirme a la cabeza mientras la veía innumerables ejemplos de películas de temática similar, realizadas con mejor o menor acierto, con ejemplos en nuestro cine como Techo y Comida (Juan Miguel del Castillo, 2015). La Hija de un Ladrón es una buena muestra de ese tipo de cine, no lo niego, es creíble y sincera, además cierra con brillantez su discurso con la demoledora frase final que pronuncia Sara, pero para mi queda muy lejos de otras películas que he visto este mismo año y a las que no se ha prestado casi atención como la muy reivindicable Jellyfish de James Gardner. Aún así, es una película recomendable para los espectadores comprometidos con un cine que refleje los tiempos actuales en la pantalla.  

La Hija de un Ladrón es un correcto drama social y una ópera prima prometedora de la cineasta barcelonesa Belén Funes. Es una película sobre el miedo a la soledad de una joven en un entorno de crisis económica y de desarraigo emocional, con la descripción de una familia desestructurada como símbolo de la propia falta de solidaridad y vínculos existente en nuestra sociedad.

 

'PROXIMA' de Alice Winocour (Francia-Alemania) -107 min.-

Intérpretes: Eva Green, Matt Dillon, Zélie Boulant-Lemesle.
(Sección Oficial)

Sinopsis: Sarah es una astronauta francesa que se entrena en la Agencia Espacial Europea en Colonia. Es la única mujer dentro del exigente programa. Vive sola con Stella, su hija de siete años. Sarah se siente culpable por no poder pasar más tiempo con la niña. Su amor es abrumador, inquietante. Cuando Sarah es elegida para formar parte de la tripulación de una misión espacial de un año de duración llamada Proxima, se produce el caos en la relación entre madre e hija.

'Proxima' es un drama francés dirigido por Alice Winocour que obtuvo el Premio Especial del Jurado en la 67º Festival de Cine de San Sebastián 2019, tras su premiere mundial en el Festival de Toronto, además de estar entre las preseleccionadas por Francia para representarle en los Oscar. Lo primero que hay que aclarar es que la película Proxima (no confundir con la de igual título dirigida por Carlos Atanes en 2007) no es un film de ciencia-ficción pese a estar protagonizado por una astronauta. Su directora, la parisina Alice Winocour, prefiere centrarse en el drama familiar y feminista. Este es el tercer trabajo de Winocour como directora tras Augustine (2012) y Disorder (Maryland) (2015). También fue co-guionista junto a Deniz Gamze Ergüven de Mustang (2015), aquella bonita historia sobre cinco hermanas turcas que desafiaban las tradiciones más conservadoras del país para tener una voz propia.

Al igual que en Mustang, en su interesante debut como directora, Augustine, la cineasta ya asentaba los cimientos de su visión feminista con un film ambientado a finales del Siglo XIX sobre una joven diagnosticada de Histeria y la relación de cobaya que mantenía con su doctor, donde su iniciación sexual le conducía primero a la decepción y finalmente a la liberación como mujer.  Su segundo film, Disorder (Maryland), resultó más convencional con un planteamiento de thriller americanizado, donde un ex-militar con traumas psicológicos se convertía en guardaespaldas de la mujer de un traficante de armas, ahí nos planteaba un discurso sutil sobre la masculinidad herida en una trama llena de tópicos. Sin embargo, pese a su poca originalidad, James Mangold tiene previsto realizar un remake en Hollywood.

Proxima es un retrato entregado y certero sobre la conciliación familiar y sobre las dificultades de toda mujer en conjugar sus ambiciones y deseos personales con los profesionales. Winocour pone todo su empeño en describirnos a su personaje central, con sus imperfecciones y contradicciones, una heroína de carne y hueso interpretada de forma creíble por la siempre estupenda Eva Green. La relación con su hija de 7 años, la actriz Zélie Boulant-Lemesle, es el eje sobre el que se vertebra la narración, tanto cuando se nos muestra en pantalla como cuando el trabajo les obliga a estar separadas y esa madre coraje debe hacer encaje de bolillos para no descuidar su educación ni tampoco perder una oportunidad profesional donde es mirada con lupa por sus compañeros masculinos que la ven menos capacitada que ellos por el simple motivo de ser madre.

Proxima está menos acertada cuando perfila a sus personajes masculinos, uno de ellos interpretado por Matt Dillon, el cual parece querer poner constantemente a prueba a su compañera de misión, pero en el que también se vislumbra cierta fascinación o incluso envidia por esa mujer y por su valentía, sin embargo, el personaje queda algo desdibujado y ambiguo, no aprovechándose del todo la relación existente entre ellos. También hay en Proxima algunas secuencias donde esa difícil conciliación entre lo profesional y lo personal se remarcan con brocha gorda, de manera que algunos espectadores pueden llegar a preguntarse si en la vida real esa mujer astronauta no hubiera sido apartada de un programa espacial tan importante, pero son licencias del guion escrito por la propia directora junto al documentalista suizo Jean-Stéphane Bron que seguro colaboró para que las escenas de entrenamiento en la Agencia Espacial Europea sí que resultaran naturales.

Lo que importa en Proxima es su discurso sobre el empoderamiento de la mujer, sobre el sobresfuerzo al que son sometidas en el mundo actual para alcanzar sus metas o sueños y esa obligación social inherente a su sexo en tener que demostrar constantemente que su preparación profesional es óptima y merecida, no fruto de algún favor o de medidas legales de cuotas. Y eso Winocour lo hace bien, siempre dentro de una película que resulta entretenida y no demasiado discursiva. Proxima se cierra con unos créditos finales muy emotivos (en el pase en San Sebastián se recibieron con constantes aplausos), que a la vez sirven de homenaje a todas esas mujeres pioneras que siendo madres quisieron ser astronautas como nuestra protagonista. Es curioso que ese sea posiblemente el momento más emotivo de la película y es que Winocour intenta no caer en un sentimentalismo excesivo, más allá de una secuencia telefilmera en la que madre e hija se saltan todos lo controles para visitar el cohete.

Proxima logra transmitir la angustia de la separación, la necesidad de esa mujer en estar con su hija, pero que al mismo tiempo no puede renunciar a todo aquello por lo que ha estado luchando toda su vida. La película es un drama cercano donde se reconocerán muchas mujeres, no hace falta ser astronauta para entender la complejidad existente en el mundo actual para conciliar familia y profesión sin desatender uno de los dos aspectos. El espacio se convierte entonces en una metáfora de la distancia, eso sí, llevada al extremo. Pero la película es más terrenal que espacial, por eso al principio decía que no era una película de ciencia-ficción, porque aquí lo que importan son los sentimientos y relaciones humanas. 

 

'LA ODISEA DE LOS GILES' de Sebastián Borensztein (Argentina-España) -115 min.-

Intérpretes: Ricardo Darín, Luis Brandoni, Chino Darín.
(Sección Oficial-Proyecciones Especiales)

Sinopsis: En Argentina, el término gil se refiere a una persona buena, ingenua y a la vez un poco incauta, como el grupo de vecinos de un pueblo de Buenos Aires, quienes deciden depositar todos sus ahorros en un banco para crear una cooperativa agrícola que, según creen, cambiará su destino. Pero, víctimas de una estafa, perderán todo su dinero. Liderados por Perlassi, leyenda futbolística local, estos ocho giles deciden que esta vez tomarán la justicia por su mano en una noche que será la más legendaria de sus vidas.

'La Odisea de los Giles', es La Odisea de los Giles es una heist movie (película de atracos) que mezcla comedia y crítica social. Está dirigida por el cineasta argentino, Sebastián Borensztein, y cuenta con un reparto de lujo encabezado por Ricardo Darín, Luis Brandoni, Chino Darín, Verónica Llinás, Daniel Aráoz, Ailín Zaninovich, Carlos Belloso y Rita Cortese. La película pudo verse en el Festival de Toronto 2019 y también tuvo una proyección especial fuera de concurso dentro de la Sección Oficial del Festival de Cine de San Sebastián 2019.

En Argentina, la palabra gil sirve para describir a una persona ingenua tirando a tonta, pero con buen fondo y trabajadora. La Odisea de los Giles está protagonizada por un grupo humano de esas características, gente humilde que sufrió la sacudida de la crisis económica y a la que los especuladores les arrebataron sus ahorros y con ellos todas sus ilusiones. Así pues, es muy fácil empatizar con esos personajes y sentirlos cercanos a nosotros, una de las grandes bazas de esta película. La Odisea de los Giles se ubica en Argentina en el año 2001, en plena irrupción del "corralito" decretado por el presidente Fernando de la Rúa y la dramática situación económica a la que fue sometido el pueblo. Sin embargo, la película es una heist movie amable, con grandes dosis de comedia que tan solo recurre al drama para perfilar algunas situaciones y poder reflexionar sobre lo que pasó.

La Odisea de los Giles está dirigida por Sebastián Borensztein, autor de películas como Un cuento chino (2011), con la que ganó el Goya a la Mejor Película Iberoamericana, o Kóblic (2016), ambas protagonizadas por su actor fetiche, el maestro Ricardo Darín. Borensztein firma el guion junto a Eduardo Sacheri, novelista y co-autor de la inolvidable El Secreto de sus Ojos (Juan José Campanella, 2009), que aquí adapta su propia novela titulada La Noche de la Usina. Aunque La Odisea de los Giles es una película sencilla, comercial y con un tono algo ligero, que en su espíritu puede recordar a Rufufú (Mario Monicelli, 1958), su guion está magníficamente escrito y mantiene siempre un perfecto equilibrio entre intriga, comedia y crónica social, logrando mantener la atención del espectador en la pantalla durante sus casi dos horas de duración.

La historia se desarrolla con previsibilidad, pero no aburre. Sus personajes están muy bien caracterizados y resultan entrañables, con la inestimable ayuda del trabajo de grandes actores como el propio Darín o Luis Brandoni. Tiene ritmo y momentos de la intriga típica de las películas de atracos, especialmente en su tramo final, y no abandona nunca su tono reivindicativo y crítico sobre la especulación económica que siempre acaban pagando los mismos, los giles. La Odisea de los Giles tiene un título internacional aún más capriano, Heroic Losers (Perdedores Heroicos), donde se reúne a un grupo de personas sin muchas luces, pero de buen corazón, convertidos en ladrones por una buena causa, para recuperar lo que les robó un banquero codicioso y poder montar una cooperativa para ganarse la vida honradamente, esa es la paradoja, tienen que convertirse temporalmente en delincuentes para vivir de forma honrada.

No es la primera vez que Ricardo Darín se enfrenta en el cine al establishment y a las injusticias sociales, en ese sentido fue memorable su papel como "Bombita" en uno de los segmentos de Relatos Salvajes (Damián Szifron, 2014), aunque allí su conversión delictiva resultaba aún más drástica. Fuera de las pantallas, Darín es un hombre comprometido y no suele morderse la lengua cuando habla, por algo su nick en Twitter es en tono jocoso @BombitaDarin.

La Odisea de los Giles apuesta por dar un mensaje buenista donde la solidaridad y el compañerismo sirven para enfrentarse y superar las situaciones de crisis, donde el colectivo es más fuerte que el individualismo que impera en nuestra sociedad, pero también invita a no quedarse quieto y actuar frente a las injusticias. Es ficción, un entretenimiento, pero tiene claro lo que quiere contar.

La Odisea de los Giles es una heist movie (película de atracos) que se podría encuadrar en lo que denominamos como cine familiar. Es una feel-good movie con trasfondo social y mensaje reivindicativo, pero sobre todo, es una película muy entretenida y divertida, con buenas interpretaciones y un guion que sabe sacar partido a las situaciones que plantea.

 

'THE AUDITION (DAS VORSPIEL)' de Ina Weisse (Alemania - Francia) -99 min.-

Intérpretes: Nina Hoss, Simon Abkarian, Ilja Monti.
(Sección Oficial)

Sinopsis: Anna Bronsky es profesora de violín en un instituto de música. A pesar de la oposición del resto de profesores, Anna consigue la admisión de un chico en el que detecta un notable talento. A partir de entonces trabaja con Alexander con gran dedicación y le prepara para el examen parcial, desatendiendo al mismo tiempo a su hijo Jonas. También se distancia cada vez más de su marido, el fabricante de violines Philippe Bronsky. Su colega Christian, con el que tiene una aventura, la convence de unirse a un quinteto. Cuando falla durante su concierto, la presión aumenta. Alexander se convierte ahora en su vehículo y lo lleva aún más hacia adelante y hacia arriba. Llegado el día del examen, los acontecimientos describen un giro trágico…

'La Audición', es el segundo largometraje de la directora alemana Ina Weisse, tras su debut en 2008 con Der architekt (The Architect), que se exhibió en la Berlinale y con la que ganó el premio al Mejor Guión en el Festival Max Ophüls. Más conocida en su país por su trabajo como actriz de televisión, ha tardado 11 años en regalarnos está fantástica película que compitió en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián y que está protagonizada por Nina Hoss (Concha de Plata ex aequo con Greta Fernández por 'La hija de un ladrón'), Ilja Monti, Simon Abkarian, Jens Albinus, Sophie Rois, Thomas Thieme, Winnie Böwe y Serafin Mishiev.

Une las grandes bazas de La Audición es su guion, escrito por la propia directora Ina Weiss junto a la griega Daphne Charizani, con la que también colaboró en su anterior filme. La historia nos ofrece un retrato meticuloso sobre su personaje femenino protagonista, una obsesiva profesora de violín que proyecta sus propias inseguridades y traumas en los demás. Es un personaje complejo, imperfecto y ambiguo, que incluso puede caer antipático, pero rico en matices y perfectamente definido, lo que hace que el espectador empatice con esa mujer incluso cuando sus actitudes sean éticamente reprobables. Gran parte de culpa de eso la tiene una superlativa Nina Hoss, la actriz alemana realiza otra interpretación prodigiosa como ya nos tiene acostumbrados en los últimos años, solo hay que recordar Bárbara (Christian Petzold, 2012) o Phoenix (Christian Petzold, 2014), por ejemplo. Hoss, sin aspavientos innecesarios, logra transmitir todo el mundo interior de esa mujer maniática y frustrada, a través de la mirada.

Es La Audición un estudio exhaustivo sobre la competitividad que impera en la sociedad actual que bien podría agruparse junto a otras películas recientes para realizar un retrato sociológico sobre la búsqueda de la perfección como una patalogía enfermiza. Me refiero a películas como Whiplash (Damien Chazelle, 2014), y en general todo el cine de Chazelle, Lara (Jan-Ole Gerster, 2019) o, desde una óptica radicalmente opuesta, The Kindergarten Teacher (Nadav Lapid, 2014). En todas ellas, el objetivo es la excelencia y/o la perfección, ya sea como baterista, saxofonista o actor en las películas de Chazelle, como concertista de piano en la de Gerster o como poeta en la de Lapid. Esa necesidad de huir de la mediocridad, termina siendo tóxica para alguno de los personajes, influyendo en su relación con los demás, tanto en las relaciones de pareja como las familiares. En La Audición, eso está perfectamente reflejado y veremos como esa exigencia enfermiza se convierte en una herencia familiar que se traslada de padres a hijos, copiándose en cada generación con trágicos resultados.

La profesora protagonista es tan exigente dentro del aula como en su hogar. Si a su nuevo alumno le hace ensayar sin descanso hasta sangrar por la nariz (el baterista de Whiplash ensayaba hasta que le sangraban las manos), a su propio marido e hijo los considera unos mediocres de los que se avergüenza internamente. De su hijo, porque es un violinista que nunca llegará a ser el mejor, y de su marido porque es un humilde artesano que fabrica instrumentos en la trastienda de casa, por eso a ambos les busca una figura que les sustituya. Pronto iremos descubriendo que esas exigencias con los demás provienen de sus propias decepciones e inseguridades. Una escena sencilla, pero perfectamente descriptiva de su personalidad, es aquella en la que queda para comer con su marido en un restaurante y necesita cambiar hasta tres veces de sitio y de plato para quedarse tranquila. Podría tratarse simplemente de una mujer caprichosa, pero veremos que sus peculiaridades van mucho más allá. Es su propio fracaso como violinista la que le provoca una infelicidad constante y la que proyecta sobre su hijo, castrando sus vínculos emocionales con todos los demás.

En aspectos meramente técnicos, La Audición tiene una factura visual impecable, con una fotografía estupenda de Judith Kaufmann y un montaje milimétrico de Hansjörg Weissbrich, además de una selección musical deliciosa donde la Sonata para Violín no. 1 en g menor (presto) de Johann Sebastian Bach se convierte en un descriptivo leit motiv. Tiene La Audición un final discutible e impactante que no desvelaremos aquí, tan solo decir que el plano final del rostro de Nina Hoss es tan maravilloso como revelador.

'LA TRINCHERA INFINITA' de Aitor Arregi, Jon Garaño, Jose Mari Goenaga (España-Francia) -147 min.-

Intérpretes: Antonio de la Torre, Belén Cuesta.
(Sección Oficial)

Sinopsis: Higinio y Rosa llevan pocos meses casados cuando estalla la Guerra Civil y la vida de él pasa a estar seriamente amenazada. Con ayuda de su mujer decidirá utilizar un agujero cavado en su propia casa como escondite provisional. El miedo a las posibles represalias, así como el amor que sienten el uno por el otro les condenará a un encierro que se prolongará durante más de 30 años.

'La Trinchera Infinita', dirigida por Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, y escrita por éste último junto a Luiso Berdejo, es la nueva obra pertrechada por los creadores de 'Loreak' (2014) y 'Handia' (2017), logrando su película más redonda y brillante hasta la fecha. Si en la primera se centraban en realizar una obra intimista y en la segunda apostaban por una fábula visualmente arrebatadora y más ambiciosa, en su nueva película nos sirven un drama que recopila lo mejor de sus anteriores obras, incorporando al equipo el talento en la escritura de Berdejo, guionista que hasta ahora se ha movido principalmente con soltura por el cine de género, colaborando en los libretos de Rec (2007) y [REC]3: Génesis (2013), o Insensibles (2012), un interesante film de terror que se ambientaba en la Guerra Civil.

La película, a su vez, propone un mano a mano interpretativo de altura entre Antonio de la Torre y Belén Cuesta, dos de los intérpretes más prolíficos de nuestro cine en el último año. Drama ambientado en la Guerra Civil española, nos acerca a una realidad poco conocida de aquella época, los "topos", personas pertenecientes al bando republicano, con mayor o menor afiliación política, que pasaron hasta 38 años ocultos en sótanos u otras dependencias de sus casas, para evitar ser descubiertos y capturados por los simpatizantes del régimen franquista. Resulta curioso y destacable que tras haber superado en los últimos años aquella afirmación falsa de que "todas las películas españolas tratan sobre la Guerra Civil", este año coincidan en cartel dos películas como son ésta y 'Mientras dure la Guerra' de Alejandro Amenábar que se meten de lleno en el charco.

Posiblemente no sea casualidad y algo tenga que ver el clima político y social en que vive inmerso el país, siempre se ha dicho que el cine es un reflejo de la sociedad en que vivimos. La ventaja de acercarse ahora a nuestro pasado histórico, es que lo hacen cineastas jóvenes y de una generación que no vivió directamente aquello, por lo que pueden ofrecer una visión con la distancia adecuada a los hechos narrados y a la vez que sea más cercana al descubrimiento que supone para muchos espectadores el enfrentarse a su propia memoria histórica, tan desconocida o sesgada para la mayoría.

'La Trinchera Infinita' son 147 minutos de cine de verdad, cine en mayúsculas. Rodada con escasez de personajes y escenarios, reflexiona sobre el paso del tiempo y el miedo a la pérdida de la libertad individual, incluso cuando físicamente se carece de ella y lo único que se puede conservar es la dignidad de las ideas. Opresiva y oscura, a ratos asfixiante, nos hace sentir esa sensación de aislamiento que convierte la relación de sus protagonistas en una cárcel en sí misma, fantásticos Antonio de la Torre y una Belén Cuesta de Goya (atención a su pequeño y divertido monólogo sobre Franco). Un film desgarrador que nos enfrenta a una parte olvidada de nuestro pasado reciente que servido en formato de drama intimista utiliza el miedo como metáfora para reflexionar sobre el rencor y la persecución ideológica que aún sigue carcomiendo y deteriorando la convivencia en nuestra sociedad actual. 

'MIENTRAS DURE LA GUERRA' de Alejandro Amenábar (España-Argentina) -107 min.-

Intérpretes: Karra Elejalde, Eduard Fernández, Santi Prego.
(Sección Oficial)

Sinopsis: España. Verano de 1936. El célebre escritor Miguel de Unamuno decide apoyar públicamente la rebelión militar que promete traer orden a la convulsa situación del país. Inmediatamente es destituido por el gobierno republicano como rector de la Universidad de Salamanca. Mientras tanto, el general Franco consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. La deriva sangrienta del conflicto y el encarcelamiento de algunos de sus compañeros hacen que Unamuno empiece a cuestionar su postura inicial y a sopesar sus principios. Cuando Franco traslada su cuartel a Salamanca y es nombrado Jefe del Estado de la zona nacional, Unamuno acudirá a su Palacio, decidido a hacerle una petición de clemencia.

'Mientras dure la guerra', es una de las películas españolas del año, más allá de que no se encuentre entre las mejores obras de su director Alejandro Amenábar, un autor que desde sus inicios en los que coqueteaba con el cine de género, ha ido modelando su carrera con decisiones arriesgadas y valientes. No es para menos esta obra sobre las dos Españas, un film que pone en relieve un hecho histórico del pasado para hablarnos de nuestro convulso presente. El retrato de una época y de unos personajes es modélico en su forma, detallista y respetuoso con los hechos que sucedieron sin dejarse seducir por falsos mitos ni leyendas urbanas.

Pero esa corrección absoluta le juega una mala pasada, la pantalla se vuelve un lienzo frío y carente de la emoción necesaria para desgarrar al espectador en los momentos más intensos. La trama se sigue con interés por la importancia de lo que se cuenta, pero nunca se supera esa sensación de academicismo en su tratamiento visual y de encorsetamiento a la fidelidad de los hechos reales acontecidos que desgastan la creatividad de su autor. La película se inicia y termina con una bandera, de una en blanco y negro que retoma su color a una en la que se adivinan las heridas causadas por una guerra de bandos que aún se arrastra en el debate político e intelectual de nuestra sociedad actual.

La película está protagonizada de manera solvente por Karra Elejalde como Unamuno, Eduard Fernández como Millan Astray y Santi Prego como Franco, con acercamientos algo distintos a los personajes y cayendo en el tono caricaturesco en algunos momentos (algo inevitable por las características físicas de alguno de ellos), si bien es cierto que este cronista no pudo nunca desprenderse del acercamiento a la figura de Unamuno realizada en 'La isla del viento' (Manuel Menchón, 2015) con un impecable José Luis Gómez en el papel del escritor, donde se abordaba su etapa en el exilio en una película más humilde y más emotiva. Sin embargo, aún y cuando salí decepcionado de ver 'Mientras dure la guerra', es una película que crece en el recuerdo por todo lo que plantea y que invita a la reflexión, una palabra que muchos desconocen hoy en día.

 

PERLAS

De la sección Perlas, pudimos ver 11 títulos. Esta es una sección donde se concentra parte de lo más interesante del año y había grandes títulos que motivaron mucho debate. Mis preferidas no fueron las más aplaudidas, me quedo con la coreana Parásitos de Bong Joon-ho, la francesa Los Miserables de Ladj Ly y Waiting for the Barbarians de Ciro Guerra, ésta última bastante ignorada por todos. Posteriomente al festival pude ver la maravillosa Retrato de una mujer en llamas de Céline Sciamma que me perdí al llegar a San Sebastián el viernes por la tarde y concentrarse por la mañana pases de varias películas importantes. En esta sección me dejaron bastante indiferentes la francesa Hors normes de Olivier Nakache y Éric Toledano o The Laundromat de Steven Soderbergh, me esperaba más de Light of My Life de Casey Affleck, aunque me pareció una estimable incursión en el cine post-apocalíptico. Capítulo aparte merece The Lighthouse de Robert Eggers, un film visualmente apabullante, con una interpretación soberbia de Willem Dafoe y Robert Pattinson, pero que me resultó tremendamente agotadora por un surrealismo llevado al límite (no descarto que fuera la hora y el cansancio los que me impidieran disfrutarla al completo).

 

'LES MISÉRABLES (LOS MISERABLES)' de Ladj Ly (Francia) -104 min.-

Intérpretes: Damien Bonnard, Alexis Manenti, Djebril Zonga, Steve Tientcheu, Jeanne Balibar.
(Perlas)

Sinopsis: Stéphane acaba de unirse a la Brigada de Lucha contra la Delincuencia de Montfermeil, un suburbio al este de París. Allí conoce a Chris y Gwada, dos compañeros con mucha experiencia, y no tarda en descubrir las tensiones entre las diferentes bandas del barrio.

'Les Misérables', recibió en 2017 una nominación al César al Mejor Cortometraje, dos años más tarde el director Ladj Ly estrenó su primer largometraje, basado en aquel corto, en el Festival de Cannes donde logró el Premio del Jurado ex aequo con 'Bacurau' de Juliano Dornelles y Kleber Mendonça Filho. El film combina con nervio y osadía la crónica social de los barrios más desfavorecidos de París, con una trama policiaca clásica de la que se sirve para plasmar un microcosmos en permanente riesgo de perder su equilibrio interno y donde una chispa puede encender en cualquier momento el fuego del caos.

Bandas, etnias, y corrupción policial, son algunos de los ingredientes de ese microcosmos donde los jóvenes intentan sobrevivir sin un futuro claro y cuyas vivencias pueden determinar el camino por el que discurran sus vidas, entre la droga y el fanatismo religioso, entre el radicalismo y la búsqueda de una salida del barrio. Ladj Ly utiliza una cámara realista que se mezcla con sus personajes y te hace sentir un peligro constante, una olla a punto de ebullición, reflejando muy bien los distintos puntos de vista y generando un ineresante debate en su explosivo (y algo maníqueo) desenlace, planteando una pregunta final directamente al espectador sobre como reaccionaríamos cada uno de nosotros a un lado u otro del conflicto. Aunque la crítica la recibió con disparidad de opiniones, el público la acogió muy bien otorgándole una media de 8'79 en la votación del Premio del Público que significó el tercer puesto.

 

NUEV@S DIRECTOR@S

La Sección de Nuev@s Director@s es como abrir un melón, nunca sabes que vas a encontrarte. Solo pude ver 4 títulos y en esta edición no encontré ninguno que me fascinara como en otras ocasiones. Buenas ideas pero no siempre bien ejecutadas.

 

'DISCO' de Jorunn Myklebust Syversen (Noruega) -94 min.-

Intérpretes: Josefine Frida Pettersen, Kjærsti Odden Skjeldal, Nicolai Cleve Broch, Andrea Bræin Hovig, Espen Klouman Høiner, Fredericke Rustad Hellerud.
(Nuev@s Director@s)

Sinopsis: Aparentemente, la vida de Mirjam, de 19 años, es perfecta. Es campeona mundial de baile-disco en estilo libre y el orgullo de su moderna iglesia evangélica. Sin embargo, su cuerpo pide ayuda. En el campeonato mundial en el que defiende su título, se desploma sobre el escenario. La solución de su familia es que ella se concentre más en su fe y, en busca de respuestas, recurre a una iglesia más estricta y conservadora.

'Disco' es un drama escrito y dirigido por la noruega Jorunn Myklebust Syversen tras su aclamado debut en 2017 'Hoggeren (The Tree Feller)' y que supuso de las mayores decepciones para mi. La trama se inicia con interés siguiendo a esa joven que pertenece a una iglesia evangélica radicalizada y que es una estrella dentro de la comunidad como campeona en baile disco, me resultaba una mezcla suficientemente atractiva como punto de partida. Se adivinan pronto los conflictos de la joven en ese mundo inmaculado por la fe y como su búsqueda de la perfección en todos los ámbitos le provoca un transtorno bulímico como respuesta a sus dudas y traumas. Sin embargo, todo ese material prometedor se desaprovecha con una narrativa morosa y repetitiva que no afronta con suficiente valentía los conflictos morales que propone, convirtiéndose en una historia sin rumbo donde la interpretación de la joven Josefine Frida Pettersen y la fotografía de Marius Matzow Gulbrandsen se convierten en los aspectos más destacables.

 

Por desgracia, la vorágine del festival casi siempre se lleva como damnificada la sección de Horizontes Latinos, resulta muy complicado cuadrar horarios en las que me encajen películas de esta sección sin tener que descartar títulos de la Sección Oficial o Perlas, a las que doy prioridad. Este año tenía ganas de ver muchas que tendré que recuperar con posteioridad como Monos, La Llorona, Temblores, Nuestras madres, Chicuarotes o El Príncipe. Sí pude escaparme para ver la estupenda Araña de Andrés Wood, protagonizada por María Valverde, con coloquio posterior incluido. Ojalá pudiera asistir a más coloquios, pero al estar destinados a pases de público y no de prensa, resulta complicado combinar los horarios.

 

'DE NUEVO OTRA VEZ' de Romina Paula (Argentina) -84 min.-

Intérpretes: Romina Paula, Mónica Rank, Ramón Cohen, Mariana Chaud, Pablo Sigal, Denise Groesman, Esteban Bigliardi.
(Horizontes Latinos)

Sinopsis: Romina vuelve a la casa familiar después de haber sido madre. Alejada del padre de Ramón, su hijo, se refugia en la casa de su madre, Mónica. Allí se ve sumergida en la temporalidad de su madre, de ella como hija, e intenta dilucidar qué desea. De visita en Buenos Aires, Romina da clases de alemán, intenta retomar su vida de soltera, salir de noche. Quiere saber cómo era antes de la experiencia del amor a su hijo. Necesita comprender quién es, retornando a sus orígenes y reconstruyendo algo de la historia familiar.

'De nuevo otra vez', supone el debut en la dirección de la escritora y dramaturga Romina Paula, un film que fue presentado en la sección Bright Future del Festival de Rotterdam, me resultó muy pesado y sin interés. La película se centra en la crisis de identidad de una mujer, madre primeriza, para a su vez esbozar el relato melancólico de la crisis de toda una generación, especialmente centrada en la segunda generación de aquellos inmigrantes alemanes que tras la guerra recalaron en Argentina, casi por casualidad o descarte.

El punto de partida, sin ser demasiado original (el título es premonitorio), sí que tiene muchos puntos de interés por explorar, sin embargo, la historia no avanza más allá de la propia experiencia vital de su protagonista y se encalla a los pocos minutos cuando vemos que todo girará sobre lo mismo. Romina Paula parece tejer un relato de tintes autobiográficos, además de dirigirlo y escribirlo, decide protagonizarlo, y para ello emplea una narrativa discontinua donde utiliza distintos recursos para introducir sus reflexiones, a menudo con personajes recitando directamente a cámara para contar sus pensamientos.

Es una película que no logra desprenderse del carácter literario de su autora, es un ejercicio excesivamente onanista, enfatizado por la omnipresente música de piano, bonita y meláncolica. El intento de atrapar la realidad de un momento y de unos sentimientos, solo consigue breves instantes de verdad, pero en general, todo resulta demasiado forzado y pretencioso (incluso se recita un texto de Mauricio Wiesenthal títulado 'El vidente y lo oculto' sobre Rainer Maria Rilke, donde se habla del ocaso de la vieja civilización europea...), por eso, la directora está tan preocupada en contar su historia que se olvida del espectador que debería ser con el que quiere compartirla. No fue esta la opinión del Jurado de esta sección que le otorgó el Premio al Mejor Film Latinoamericano.

 

'LOS TIBURONES' de Lucía Garibaldi (Uruguay - Argentina - España) -80 min.-

Intérpretes: Romina Bentancur, Federico Morosini.
(Horizontes Latinos-Cine en Construcción 34)

Sinopsis: La tranquilidad de un pequeño balneario se ve alterada por la sospecha de que hay tiburones en la costa. Rosina, una adolescente de 14 años, cree haber visto algo en el mar, pero nadie parece prestarle demasiada atención. Cuando su padre la lleva a trabajar en el mantenimiento de casas, conoce a Joselo, un pescador algo mayor que ella. Entre piscinas sucias, jardines pomposos y playas desiertas, Rosina empieza a experimentar algo nuevo: el deseo de acortar la distancia entre su cuerpo y el de Joselo. Pero es un interés poco correspondido. Para llamar su atención elabora un plan retorcido y algo torpe, moviéndose invisible y peligrosa, como inspirada por la presencia de los misteriosos depredadores.

'Los Tiburones', de la directora uruguaya Lucía Garibaldi, se alzó con el Premio a la Mejor Dirección en Sundance. Un film de corte independiente y con muchos tiempos muertos para narrar un típico coming-of-age, uno de los temas preferidos en todos los festivales de cine, adolescentes en pleno aprendizaje vital. En esta ocasión, seguimos las peripecias de una niña de 14 años que se siente algo desubicada en el mundo que le rodea y que al relacionarse en el ámbito laboral con hombres mayores que ella, tendrá sus primeras experiencias y desengaños.

A la niña protagonista le pone rostro de forma convincente Romina Bentancur, que se convierte en lo mejor de la función junto a algunos planos cuidados y bellos que justificarían ese premio en Sundance, porque el resto de la película resulta bastante plomizo, una trama casi inexistente y con poca evolución de personajes que avanza entre situaciones cotidianas y poco interesantes para el público, especialmente porque ya hemos visto millones de coming-of-age y esta película no aporta nada nuevo al género, la película se hace larga pese a su corta duración.

 

PROYECCIONES ESPECIALES

Además de las secciones principales, siempre hay pases especiales que van asociados a los Premios Donostia. Una sección paralela más alternativa y que en los últimos años nos ha traído títulos interesantísimos es Zabaltegi-Tabakalera. Este año tuvimos el drama sobre inmigración con viraje hacia el fantástico de Atlantique de Mati Diop, First Love del japonés Takashi Miike, la visualmente fascinante El Lago del Ganso Salvaje del chino Diao Yinan, la enigmática Zombi Child de Bertrand Bonello, un cortometraje llamado Nimic del griego Yorgos Lanthimos y mi favorita de esta edición que no fue suficientemente apreciada, Repertoire des villes disparues de Denis Coté, un film realizado con los códigos del cine de fantamas para hablar de la memoria colectiva y la despoblación de las zonas rurales.

Pero si hablamos de pases especiales, el protagonista de esta edición fue el Joker de Todd Philips. Se anunció el regreso de la peli sorpresa y desde que aterrizamos en Donosti ya nos encontramos con pistas claras en forma de pancartas de por donde irían los tiros. Al final, las predicciones fueron ciertas y el Festival se anotó un tanto importante al traer una de las películas del año que ha reiventado el cine de superhéroes. Joker fue la última película que vi este año antes de subirme al tren de regreso a casa. Me voló la cabeza. Es una Obra Maestra. Joaquin Phoenix es Dios. Y así cerré mi festival por todo lo alto, con un películón en un pase que pasará a la historia del festival por su repercusión y por la cola que se armó desde más de una hora antes de la proyección... San Sebastián siempre reconforta, siempre nos sorprende, siempre nos enamora.

 

' ADULTS IN THE ROOM (COMPORTARSE COMO ADULTOS)' de Costa - Gavras (Francia - Grecia) -124 min.-

Intérpretes: Christos Loulis, Alexandros Bourdoumis, Valeria Golino, Ulrich Tukur, Josiane Pinson.
(Proyecciones Especiales-Premio Donostia)

Sinopsis: Una tragedia acontece a puerta cerrada. El tema es universal: una historia de personas atrapadas en una inhumana red de poder. El círculo brutal de las reuniones del Eurogrupo, que impone a Grecia la dictadura de la austeridad, donde la humanidad y la compasión son ignoradas completamente. Una claustrofóbica trampa sin salida que ejerce presiones en los protagonistas y, finalmente, los divide. Una tragedia en el sentido de la Grecia clásica: los personajes no son buenos ni malos, sino que están movidos por las consecuencias de lo que ellos perciben que es lo correcto. Una tragedia para un tiempo muy actual.

'Adults in the Room', con guion de Costa-Gavras, sirvió para entregarle al director griego el Premio Donostia. El cineasta, siempre comprometido políticamente, es autor de 'Z' (1969), ganadora de los Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa y Mejor Montaje y Premio Especial del Jurado en Cannes, 'Missing' (Desaparecido, 1981), Oscar al Mejor Guión y Palma de Oro en Cannes, 'La caja de música' (1989), Oso de Oro en Berlín, 'Amen' (2002), César al Mejor Guión, o 'El Capital' (2012). En esta ocasión, volvía a la crónica política más actual con esta adaptación cinematográfica de la novela 'Adults in the Room: My Battle With Europe’s Deep Establishment' escrita por el político y economista griego Yanis Varoufakis, que refleja el sorprendente auge del partido Syriza en las elecciones griegas de 2015, en plena debacle económica de Europa, y las posteriores negociaciones con el resto de países y gobiernos a la hora de pactar la senda económica del país y su encaje en las directrices de Alemania y los países más fuertes del continente. Un material algo farragoso como espectáculo cinematográfico que Costa-Gavras maneja con habilidad y dinamismo, pero que no deja de ser una visión claramente partidista de los hechos acaecidos contados en primera persona por el "héroe" de la función, lo que convierte el discurso en algo demasiado panfletario, maníqueo y egocéntrico para que cale su mensaje. Se deja ver.

 

Enviado Especial UC (Daniel Farriol).


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